LETRAS Aquí están las letras de los 4 últimos álbumes: "Alas de plomo", "Alevín de plata, alevín de luz", "Pobre y puro" y "El mapa de la herida"
ALAS DE PLOMO (2018)
Dormido.
Es war, als hätt’ der Himmel
Die Erde still geküßt,
Daß sie im Blütenschimmer
Von ihm nun träumen müßt'.
Die Luft ging durch die Felder,
Die Ähren wogten sacht,
Es rauschten leis’ die Wälder,
So sternklar war die Nacht.
Und meine Seele spannte
Weit ihre Flügel aus,
Flog durch die stillen Lande,
Als flöge sie nach Haus.
ALEVÍN DE PLATA, ALEVÍN DE LUZ (2019)
Im Jardin des Plantes, Paris
so müd geworden, daß er nichts mehr hält.
Ihm ist, als ob es tausend Stäbe gäbe
und hinter tausend Stäben keine Welt.
Der weiche Gang geschmeidig starker Schritte,
der sich im allerkleinsten Kreise dreht,
ist wie ein Tanz von Kraft um eine Mitte,
in der betäubt ein großer Wille steht.
Nur manchmal schiebt der Vorhang der Pupille
sich lautlos auf — . Dann geht ein Bild hinein,
geht durch der Glieder angespannte Stille —
und hört im Herzen auf zu sein.
Bajo el agua
No lloraré, llevaré mi alma en silencio.
No lloraré, la procesión va por dentro.
Días y hielos caen sobre mí.
Me escaparé. Remaremos mar adentro.
Te llevaré donde se ahogaron los sueños.
Diablo bueno, ábreme ya tu infierno.
Sueños descompuestos, fe de lo que fui.
Días ya muertos que no viví. Van
Bajo el agua.
No lloraré, la procesión va por dentro.
Naufragaremos en un mar de silencio.
Sé que no estoy solo.
Sé que estás en mí.
Días y cielos caen sobre mí. Van
Bajo el agua
Camarada Sol
Quiero recordar, como se merece
Lo de aquellos días, donde el polvo crece.
Sé que ahí están, pero desaparecen.
Quiero celebrar, como se merece
que hoy entre la lluvia se deslizan peces,
y hay algo en mí, algo que se estremece.
Sol, camarada sol, compañera luna.
La vida está repartiendo su fortuna.
Quiero celebrar todo lo perdido,
que hoy soñé la esencia de tu cuerpo herido.
Quiero imaginar, toda entretejida,
como ortiga y hiedra tu vida y mi vida.
Sol, camarada sol, compañera luna,
la lluvia está deshaciendo mis criaturas.
Sol, carita de sol, corazón de luna,
la muerte está sentada sobre mi cuna.
Sol, amarillo sol, congelada luna,
la muerte está sentada sobre mi cuna.
Camino del mar
Y en el viento tremolaban blancas velas
y en los ojos tiritaba un despertar.
Ya no pueden poner puertas ni fronteras
a las alas de la luz y la verdad.
Amigos que vais andando por las carreteras,
ánimos que caen como hojas en el vendaval,
no olvidéis qué fuimos, no olvidéis que estrellas
guardan el camino que conduce al mar.
Camino del mar no lleves armas ni banderas.
Camino del mar no lleves llaves ni ambición.
Todo hiere y cansa, todo muere y pesa.
Lleva, aunque sea triste, solo una canción.
Ya no tengo miedo, porque estoy más cerca.
Voy camino, camino del mar.
Ya no tengo miedo, porque estás más cerca.
Voy camino, camino del mar.
Si quieres, quédate a mirar
cómo el sol se ahoga en este mar.
Sueña, hoy, ayer, y siempre igual.
Oh tiempos, oh historia.
Si es sueño o si es memoria,
no logro discernir con claridad.
Como hacen las hojas
¿Cómo puedes marchar dejándome perdido?
Salí tras de ti a buscar, pero tú ya te habías ido.
¿Cómo puedes marchar, dejándome tan triste?
Como la lluvia en el mar fue todo lo que me dijiste.
¿Cómo puedes cantar, cuando todo llora?
Hoy salí a pasear: los árboles hablaban
de sus cosas y noté que a mi paso se callaban.
¿Cómo puedes marchar habiéndome ya herido?
Como la lluvia en el mar, lo doy todo por perdido.
Quizás no quiera caminar más.
Quizás prefiera quedarme aquí,
dejarme ir, como hacen las hojas.
Quizás no quiera caminar más.
Quizás prefiera quedarme aquí,
dejarme ir, como hacen las hojas.
Estrellita negra
Ley, divina ley que me condena.
Reina de mi bien y de mi pena.
Dorado eslabón de mi cadena,
alguien me advirtió que no eras buena
Rey de ingenuos, rey, torre de arena.
Espada de miel, corcel de niebla.
Corona de sueños y canciones.
Trono de tristeza y desazones.
¡Luce allá tan bella
mi estrellita negra!
Ya mi corazón, envuelto en seda,
se columpia y late entre tu tela.
Tiovivo de muertos alazanes.
Corona de alegres alacranes.
Trampolín de luz
y noche, tobogán
de gloria y cruz.
Tiovivo de alegrí-
a y luna y tú,
mi vida es una pena.
Trampolín de luz
Y noche, tobogán
de pena. Sé que no eres buena
Tiovivo de tristes alazanes.
Corona de alegres alacranes
Sería maravilloso que algún día
tu vida acabase con la mía.
Trampolín de luz y noche inciertas
Me lanzaste a un mar de estrellas muertas.
Trampolín de luz
y noche, tobogán
de pena. Sé que no eres buena
Sería maravilloso que algún día
Tu vida acabase con la mía
¡Luce allá tan bella
mi estrellita muerta!
Frío
Voy a borrar
media vida y escapar.
Sueños, que sois tiempo perdido
Nunca me dais lo que pido.
Voy a vender
lo que quede y a esconder-
lo bajo el árbol junto al río
donde lloro, bebo y vivo por ti.
¡Tengo tanto frío!
¿Dónde buscar
lo que no voy a encontrar?
Fortuna, ¿dónde te has metido?
Risa, dime dónde has ido.
¡Dónde van
mis suspiros a escalar los altos muros de tu olvido!
Nunca me dais lo que pido.
Esta vez, al menos por esta vez …
lo que busqué.
¡Tengo tanto frío!
¡Ah, mis amigos
luna y disfraz ¡
¡Abrázame frío, acércate más!
Voy a dejar
de pensar , voy a aprender.
Voy a coger ramos de frío
para verlos florecer.
Me verán arder
contento porque estás conmigo,
porque tú me has elegido esta vez.
Anoche pasaba un hombre
Por el muelle que al Náutico da.
Llevaba traje de pobre.
Como un barco iba en su tempestad.
Bebía de su cartón. La niebla
Le daba un aire de capitán.
¡Borracho, ten la botella!
Lo acercamos al mar. ¡Ja, ja, ja!
Que no quise yo tirar la primera piedra
Para hacer aquel castillo de crueldad.
Hoy vieron flotando un hombre
Con la cara hacia el fondo del mar.
Llevaba en una botella
Un mensaje que no he de olvidar.
Bebía de aquel cartón su niebla.
Reía como ríe un capitán.
¡Pirata, ten la botella!
¡Bebe más, bebe más, bebe más!
Ánima de plomo, corazón de piedra
Para hacer otro castillo de crueldad.
¡Oh cielos! ¡Oh mar! ¡Oh niebla!
Que mi culpa no podéis tapar.
Hoy vieron flotando un hombre
Y hundiéndose mi alma está
Ni el mar con su enorme nombre
Mi vergüenza podría albergar.
No hacía frío ni calor
No había luna, no había sol
No tenía hambre ni sed
Pero estaba lleno de…
De un no sé qué
Cielo, que me viste así
Quiero volver a estar allí
Luz y aliento, aquel mirar
Calladitos, sin hablar
Cambiaría mi existir
Por un poco de…
De aquel morir
Cielo, que me viste azul allí
Quiero volver a estar así
Ya me llevan a enterrar
Tierra adentro voy a estar
Alto y puro he de crecer
Para que me puedas ver
Cielo, que me hiciste así
Quiero volver a estar allí
Pobre y puro quiero ser
Pobre y puro, como ayer
Pobre y puro
Vendaval
Hoy los árboles bailaban como novios de la brisa al son,
y al brindar rompían sus copas amarillas derramando el sol.
¡Tanto amor, tanta música y color
convertido en hojarasca
donde anidan noche y decepción!
Contemplando el estropicio de mi vida, como un criminal
vuelvo allí donde los hechos y deshechos tuvieron lugar.
Vendabal. ¿Cuánto bien o cuánto mal?
Convertido en hojarasca, donde luchan sueño y despertar.
Yo quisiera ser bendito,
como el día del vendaval,
cuando fue tu nombre escrito
en mi corteza hasta sangrar.
Se emborrachan las serpientes con el verso de mi lamentar
Y da igual donde me esconda
La anaconda anida en mi pensar.
¿Qué hice mal?
¡Si yo era tan buen chaval!
Todo acaba en hojarasca
Donde luchan mentira y verdad.
Yo quisiera ser bendito,
como el día del vendaval,
cuando fue tu nombre escrito
en mi corteza hasta sangrar.
Hoy los chopos se abrazaban
como hermanos, rama en rama, y yo
no tenía aquella mano
que en su mano mi calor prendió.
¡Tanto amor, tanta música y color
convertido en hojarasca, donde anidan noche y decepción!
Yo quisiera ser bendito,
como el día del vendaval,
cuando fue mi nombre escrito
en tu corteza hasta sangrar.
ZAPATOS NUEVOS
Alegre colegial,
hoy tu alma va a estrenar
zapatos nuevos.
Me trota el corazón
corriendo hacia tu altar
de risa y cielo.
Se abre la mañana,
ríe el sol por la ventana:
¿Qué hay, pequeño?
Miras hacia arriba.
Ni una nube, golondrinas y vencejos.
Sonrisa de delfín,
hoy tu alma estrena al fin
zapatos nuevos.
¡Ay si pudiera estar ya junto a mi altar de gracia y cielo!
Vuelas cuesta arriba
cantando la melodía de los buenos.
¡Qué ingenua alegría
que me traen aquellos días de risa y cielo!
Llévame hacia aquel lugar
Donde estaba por brillar, pequeño.
Quiero huir, marcharme allá
Donde estaba aquel lugar de risa y cielo.
Porque estrenaba al fin mi alma.
EL MAPA DE LA HERIDA
A veces canto
No me late el corazón desde hace tiempo.
Si intento respirar…
Ya no sé si vivo o solo me lo invento,
rompiéndome aún más
Quiero imaginar que no estoy en este lado.
Quiero despertar, pero estoy encadenado.
Y aun así a veces canto
Sí, a veces canto.
Yo no sé para qué tanto.
No me cabe ya más miedo en las pisadas,
cansadas de huir.
No me cabe ya más frío ni más nada.
¿Qué espada entró en mí?
No puedo nadar, tengo el corazón helado.
Quiero despertar y encontrarme en el pasado,
junto a ti, siempre, siempre allí.
Siempre junto a ti,
donde yo canto.
Sí, a veces canto.
Yo no sé para qué tanto
llanto
Siempre junto a ti.
Camaleón
Tanto tiempo lleva hirviendo dentro de mí
tu aliento, que ya siento que tu espíritu está aquí.
Fuego lento,
tiempo al tiempo, vuelve a surgir
la noche en que te vi venir,
tu esencia, tu elixir.
¡Qué miserable es mi contento!
¡Qué triste modo de vivir!
Como el camaleón me sustento
con el aire que dejaste aquí.
Te olvidarás de mí.
Cerca del mar habito un templo.
Entre la fronda hay un jardín.
Tengo un castillo de recuerdos,
como naipes, con fotos de ti.
Te olvidarás de mí.
Cisnes
Puedes arrancar mis labios con tu beso,
puedes aspirar mi aliento hasta el final.
Yo quisiera desprenderme de mis huesos
y entregar mi nombre al mármol y al metal.
¡Si pudiera deshacerme de mi mismo!
¡Si pudieras desprenderme de mi piel!
¡Practicar ante el espejo el exorcismo
que al abismo arroje el nombre de Miguel!
Se me caen ya los anillos de las manos,
se me viene el alma al suelo al suspirar.
Quiero ser como los cisnes, mis hermanos,
que volando llevan lejos su bondad.
Yo quisiera ser como ellos, cisnes buenos.
Sobre el lago de otras lágrimas nadar,
Y escribir sobre el silencio versos nuevos
que la nieve acoja en su seno y su paz.
Los que no encontraron sitio ni acomodo
rimaremos con el hielo y el cristal,
y seremos para siempre versos blancos
como cisnes que a lo lejos vuelan ya.
Se me caen ya los anillos de las manos,
se me viene el alma al suelo al suspirar..
Yo quisiera ir con los cisnes, mis hermanos,
lejos, a volar, volar
¡Lejos! ¡A volar, volar, volar…!
Danza de la muerte
¡Santa María de los risueños!
¡Llama encendida en el corazón!
No quiero bailar al son de la muerte y el dinero.
Yo prefiero la canción de los santos niños buenos.
¡Tantos caminos llevan al cielo…!
¡Tantos! Y en todos me perdí yo.
¡Si pudiera yo cantar como cantan mis hermanos!
¡Si pudiera yo tocar con el alma entre las manos!
Nunca aprendí a decir que no.
Siempre a probar me vi dispuesto.
Ya es tarde para cualquier decisión.
Mira a los cielos ¡cuántos pequeños!
Los angelitos velan los sueños.
Ahora me toca bailar.
Ya la muerte me ha hecho un gesto.
Vamos todos a bailar
¡Vámonos, que estamos muertos!
Todos muertos
Vamos todos a bailar,
meneando el esqueleto.
Vamos todos a bailar.
¡Vamos, niño!, ¡vamos, viejo!
Vamos todos a bailar,
meneando el esqueleto
Vamos todos a bailar
¡Vámos ya!, ¡que estamos muertos!
Todos muertos.
Héroe sin vocación
Avanzan decididos los pasos de la historia.
Sus huesos se levantan contra ti.
Y no queda ya posible escapatoria,
Que tu nombre está en la lista,
Yo lo vi.
Con las primeras luces lamiendo el pavimento,
Los últimos llegando a la estación.
¡Qué uniforme tan enorme, cuánto sueño
envolviendo tan pequeño corazón!
No llegarás jamás, mi pequeño soldado.
No llegarás jamás, héroe sin vocación.
Atrás queda la noche, vestida de victoria,
las luces rojas de aquel bulevar,
labios tristes besando aún más tristes bocas.
Ten cuidado no te vayan a matar.
Maldita sea la patria, y maldito el juramento
Que puso una bandera entre tú y yo.
¡Cuánta gloria, cuánto orgullo y cuánto cuento!
De memoria nos sabemos la canción.
No volverás jamás, mi pequeño soldado.
No volverás jamás, héroe sin vocación.
Kalashnikov
Desertores de la vida,
fugitivos del dolor,
con un mapa de la herida
cerquita del corazón
Acercándose al infierno,
para entrar algo en calor.
Acogidos al eterno
don divino del alcohol.
Como si fuera ahora la primera vez
Cupido monta pronto su Kalashnikov
Como si fuera ahora…
Llegada la ocasión,
levantaremos los brazos
cantando una canción,
melodía de balazos, y ya no,
no pesan las palabras.
No, al aire el corazón.
No, no tengo ya palabras.
No, me estalla el corazón.
¡Que no se diga que no tienes arrestos!
¡Que no se diga que te falta valor!
¡Que no se diga que no estás dispuesto!
¡Que no se diga “eres un desertor”!
Llegada la ocasión
levantaremos los brazos
mostrando el corazón
acribillado a balazos y ya no,
no pesan las palabras.
No, al aire el corazón.
No, Cupido apunta al alma
con su Kalashnikov
Si tu quisieras me iba con lo puesto,
Cupido monta su Kalashnikov.
La cara al viento, a pecho descubierto.
Todas las balas a mi corazón.
Kalashnikov
La imagen del consuelo
A veces me fumo (puede) el cielo
y quisiera desaparecer.
Se me sale el alma al mundo,
que en el cuerpo no quiere crecer.
Se escapa al bosque,
se me va al río.
Con las arañas juega
y con el frío.
Duerme en el musgo,
sube a los nidos,
se aferra al mirlo y vuela.
¿No la ves?
No puede por fino el aire,
ni por hondo puede el ancho mar
detenerme y que no hable.
Cuando quiera me podré escapar:
Me echaré al monte,
bajaré al río.
Con las arañas jugaré
y el frío.
Treparé al árbol,
subiré al nido,
cogeré el ala fuerte,
¡y a volar!
Sin nada que me amarre,
ni miedo a no creer
que los muertos resucitan
y que los vivos también.
Hay veces que me confundo
y que luego ya no sé volver.
Que este mundo es tan fecundo
y aún me queda mucho más por ver:
Subir al monte,
bajar al río.
Con las arañas jugar,
con el pez.
Trepar al árbol,
subir al nido,
coger el ala fuerte,
¡y no volver!
La imagen del consuelo
¡qué alta y graciosa es!
¡Qué lejos voy ya del suelo!
¡Y no paro de crecer!
La imagen del consuelo
¡qué alta y preciosa es!
¡Que los muertos resuciten,
y mi corazón también!
Lucanor
Lucanor,
si mi amor quedara con vida…
Lucanor,
mi señor,
sonrisa dormida
¡Que no sepas
que no sé ni adónde ni que día
se nos fue el arte por la herida!
Lucanor,
¿qué color me toca pintarte?
Lucanor,
¡qué mayor!
Me encanta mirarte
¡Que no sepa
que no sé ni cuándo ni a qué parte
se nos fue, igual que vino el arte!
Si no te tuviera yo, ¿qué haría?
Mi pequeño Lucanor,
ora luna y ora sol,
siempre la lía.
Si un día me faltaras ¿dónde iría?
Mi pequeño Lucanor,
mi tristeza se hunde siempre en tu alegría.
De mayor quisiera ser brisa,
Lucanor, creciendo deprisa.
Si no te tuviera, ¿yo qué haría?
Mi pequeño Lucanor,
ora luna y ora sol,
siempre la lía.
Si un día me faltaras ¿dónde iría?
Mi pequeño Lucanor,
la tristeza se hunde siempre en tu alegría.
Lucanor
Madre mar
Llevando el alma en ristre,
los ojos en pleamar.
Quiero ver, carita triste,
cómo rompes a soñar.
Ciencia de los azules
luceros de algún bar.
Doctor con cátedra en las nubes
por si me quieres visitar.
De fuerza la camisa,
siempre nos sentó bien.
Bailando el vals en la cornisa
de algún lluvioso amanecer.
¡Como quisiera ser como era
niño libre y fiera!
Volver quisiera,
madre mar,
anhelo y vida nueva,
que te acaricia y te golpea.
Madre mar,
vida nueva,
llévame donde quieras.
Madre mar,
niño y fiera,
que te acaricia y te golpea.
Llévame donde quieras,
Madre mar,
vida nueva.
Madre mar,
vida nueva,
que te acaricia y te golpea.
No es mi guerra
¡Qué helada luz afila hoy las estrellas!
¿Quién la noche hace temblar?
¿Quién ha sacado brillo a las espuelas,
que a la luna asusta?
¿Quién la hace escapar?
¿Adónde, loca, va?
¿Quién ha plantado el opio en las escuelas?
¡Qué difícil despertar!
Y va sembrando el campo de banderas.
¡Qué difícil es el odio de arrancar!
Difícil de arrancar
No es mi guerra, capitán.
No es mi estrella.
¿Quién proclamó jardines de cuchillos?
¡Qué difícil respirar!
Y va cambiando manos por martillos.
¡Qué difícil es podernos abrazar!
Como si fuera ayer,
nada podemos ganar.
Como si fuera ayer,
solo sabemos perder.
No es mi guerra, coronel.
No es mi estrella
¿Quién convirtió mis tumbas en trincheras?
¡Cuántas ganas de luchar?
¿Quién va a mostrar colmillos, y quién muelas?
¿Quién la luna va esta noche a fusilar?
Y bajo el cielo van todos los muertos de ayer.
¡Que nos dejen en paz de una santísima vez!
No es mi guerra, capitán.
Como si fuera ayer,
nada podemos ganar.
¡Que nos dejen en paz de una santísima vez!
No es mi guerra, capitán
No es mi estrella, general
Palabras que deben morir
Ven, niño adorado,
las hadas se han cansado,
y entre la gente corriente
se arrastra lo que más he amado.
Ven, niño valiente,
que quiso de repente
familia y fajo,
la casa y el trabajo.
La vida pesa y siempre tu debajo
sin respirar
¡Qué bien se está escondido!
Sin respirar.
¡Qué bien! Serás mi amigo.
Hay palabras que es mejor no oír.
Ven, bebé, a mi lado.
Tu guerra ha terminado.
Bebe, soldado.
Pezón envenenado
de absenta y mala leche que te han dado.
Sin respirar.
¡Qué bien, que estás conmigo!
Sin rechistar.
¡Qué bien! Serás mi amigo.
Hay palabras que deben morir.
Llevadlas lejos.
¡Lejos!
Llevadlas lejos.
Salve
¡Salve, dulce sueño!
¿Qué me traes aquí?
¿Qué me das envuelto en blando viento?
¡Mi corazón, otra vez feliz!
Quédate aquí un momento.
No escapes más de mí,
ahora que he encontrado
lo que quiero decir.
Quédate aquí un momento.
No escapes de mí.
¡Salve, dulce!
¡Salve, sueño!
Ya he llegado a ti,
¡y he tardado tanto!,
para conseguir
humo y desencanto.
No sé qué hago aquí.
¡He esperado tanto!
No sé por qué siento
ni ya por qué canto.
Quédate aquí un momento.
No escapes más de mí,
ahora que he encontrado
lo que quiero de ti.
Quédate aquí un momento.
No escapes de mí.
Y has llegado al fin.
¡Y has tardado tanto!
Para conseguir
duelos y quebrantos.
No sé qué hago aquí.
¡He esperado tanto!
No sé por qué siento
ni ya por qué canto.
Sirena
Sirena, huir de este lugar
quisiera, hundir mi alma en el mar.
Sirena, oyendo tu canción,
atado al ancla el corazón.
Más negro y profundo
que el miedo no es el mar.
Sirena, este mundo ¿qué nos da?
Se ha hundido.
¡Y qué más da!
Sirena, si pudiera yo
claro delfín, ser de ilusión,
hacerme armar por un marlính
dejar de amar por un arpón.
Nadaré aún más profundo.
Quizás logre alcanzar,
sirena, ese mundo, donde estás.
Nadaré aún más profundo.
Quizás logre alcanzar,
sirena, ese mundo. ¿Dónde estás?
Sirena tú, sirena yo
Vendrá la noche
Vendrá la noche a traerte el sol.
Vendrá a abrazarte con su calor.
A darte un beso en la frente,
y que te olvides de la gente.
La noche va a venir a darte amor.
Vendrá contenta, con su canción
Vendrá la noche
a traerte la canción
que desabroche
despacio tu corazón.
Dulce noche,
mi amiga infinita.
Noche
de estrellas bonita.
Noche
mi amiga infinita.
A bajarte el lucero que tiembla en el cielo
la noche vendrá a darte amor.
Vendrá contenta con su canción.
Vendrá la noche
a traerte la canción
que desabroche
despacito el corazón.
Dulce noche (¿dónde estás?),
mi amiga infinita.
Noche.
¡Estás tan bonita!
Noche,
ven pronto aquí, junto a mí.
Noche,
mi amiga infinita.
Noche
de estrellas bonita.
Noche
Noche,
mi amiga infinita
Noche
de estrellas bonita.
Noche
Abriré entre los sueños
caminos pequeños
que lleven a un mundo mejor.
A traerte el lucero
que tiembla en el cielo
la noche vendrá a darte amor.
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