LETRAS Aquí están las letras de los 4 últimos álbumes: "Alas de plomo", "Alevín de plata, alevín de luz", "Pobre y puro" y "El mapa de la herida"



ALAS DE PLOMO  (2018)


A un pájaro pequeño

A un pájaro pequeño le ha engañado
la falsa transparencia de un cristal.
En el jardín del seminario
se agita un ala sin parar.

¿Por qué me diste alas de plomo
y luego así me incitaste a saltar?
Alas que no me sirven no las quiero,
Alas que no saben volar.

¡Ah, pájaro pequeño!

Esconde tu alegría en el armario,
oculta tu pequeña rebelión,
no vaya a sorprenderte idolatrando
la mano larga y dura del rector

Tus chapas de los Pistols, Golpes Bajos
prendidas junto al corazón.
Olor a sueño y frío entre el tabaco,
Play Boy oculto está entre Hesse y Dios.

¡Ah, pájaro pequeño!

Reloj y corazón sincronizados,
al fin será esta noche la evasión.
Helados por las calles desalmadas,
los “malos tiempos” han de ser mejor.

Dame otro trago de esperanza
y dame otra calada de emoción.
Al deambular la libertad cobraba
un contragusto de insatisfacción.

Alas que no saben volar
¿Para qué las quiero usar
si no me llevan al cielo?
Alas que no saben volar
¿Para qué las quiero usar
si volar ya me da miedo?

¡Ah, pájaro pequeño!




Soldados

Aquellos que fuisteis
soldados en las filas de los tristes.
Amantes que heristeis
 la piel de tantos árboles tatuados.
Flechazos que fueron
 al fin sólo epitafios dolorosos.
Celosos, perdidos
 y presos para siempre del olvido.


Valientes caídos
por todo lo que no tuvo sentido.
Quijotes molidos
a palos por haber mucho querido.
Creímos, rezamos,
 rosarios de granizo en nuestras manos.
Perdimos, luchamos
y nada podrá borrar lo que amamos.

Batallas perdidas
Y fueron mis medallas mis heridas
Quijotes molidos
a palos por haber tanto querido.

Banderas de frío,
ejércitos de noche y de rocío.
Del alma y sus trizas
los nombres en las cruces cicatrizan.
Soldados, a veces
nadaban en las lágrimas los peces.
Furtivos los días,
cazábamos con trampas la alegría.

Y en tu pelo
tejieron las arañas el consuelo.
Batallas perdidas,
y fueron mis medallas mis heridas.
Y es que a veces
nadaban en las lágrimas los peces.



Al mar

Al pasar me rozó
no sé qué ángel malo y yo
no sé bien qué sentí,
renegué hasta de vivir.

Encontré el corazón
tirado al contenedor.
Me asusté.
Se asustó
y  en mis manos palpitó

Y lleva el viento
todo mi dolor en su ulular
Y arrastra el tiempo
todo mi pesar hacia el gran mar.
Al mar, al mar, al mar.

Aleteando tu voz
se posaba en mi alma en flor.
No sé bien qué sentí
pero estaba bien así

No sé tú
¡Qué sé yo!
No sé si fuimos los dos
Me alejé
Te cogí
Y qué bien se estaba allí.

Viento que en tus brazos llevas mis suspiros
Ojos que sus ojos pueden contemplar
Era tan dulce, era tan claro, era tan vivo
Era otro cielo, era otro aire, era otro mar.

Y lleva el viento
todo mi dolor en su ulular
Y arrastra el tiempo
todo mi pesar hacia el gran mar
Al mar, al mar, al mar.




Algo que me lleva

Ay cabeza loca,
se te va la fuerza por la boca.
Siempre andas así.

Odio en tu mirada.
Siempre estás cansada.
Siempre mala cara,
y sólo para mí.

Mírate al espejo.
Estás mucho más viejo.
¿Dónde vas así?

La noche está quemando sus últimas estrellas.
Yo voy tras ti rabiando.
Motores que me llevan hacia ti.

A veces de escaparme me entran ganas
Sacar mis esperanzas de la cama
Y en medio de la noche fusilarlas
(pegarles cuatro tiros y enterrarlas)

A veces de vengarme me dan ganas
Sacar mis escorpiones de su caja
y ponerlos donde va tu alma descalza.

La noche está quemando sus últimas estrellas.
Yo voy tras ti clamando. Motores que me llevan hacia ti.

Algo que me lleva a ti.




Así que se hunda el mundo

Así que se hunda el mundo
no van a detener
lo que está tan profundo
 y no deja de crecer

Así que se hunda el mundo
no nos van a vencer.
Desde lo más profundo
un nuevo amanecer

¿Quién puede atar la fuerza de un segundo
o  la mar hacer retroceder?

Así que se hunda el mundo
no podrán ya borrar
lo que en el aire he escrito
y bien escrito está

¿Quién puede ya apagar aquella estrella
que al cerrar los ojos siempre ves?

Escribe en el agua tu verso mejor.

No me pidas que calle.
Hoy necesito hablar.
No me pidas que calle.
Mi aliento es libertad.

¿Quién va a imponer silencio entre las olas
 o a las hojas puede enmudecer?

Aunque su dedo apunte
a nuestro corazón
Aunque  su dedo apunte
No van a disparar

¿Quién puede ya apagar aquella estrella
que al cerrar los ojos brilla aún más?

Escribe en el agua tu verso mejor
Levanta las manos y coge el calor.





Tiempo enemigo

Ayer venciste
y el mundo casi entero te bebiste
Celebrar quería todo lo que me dijiste.
Ayer soñaba que eras tú esta vez quien me buscaba
y yo te hallaba

Espejo,
¿por qué hoy me hablas de usted si eras mi amigo?


Viento,
aunque quiera avanzar puedes conmigo.

Tiempo enemigo,
que un día me haces rey y otro mendigo,
yo te maldigo.




Dormido

Como marzo esconde sus promesas donde
no se las lleve el frío,
guardo aquel momento que le robé al tiempo
yo, nadando en su río.

Como abril esconde sus criaturas donde
no las hieran los niños,
llevo yo escondida mi adorada herida.
Yo te llevo conmigo.

Después de haber cien veces ya caído.
Saber que no está ya todo perdido.
Quisiera estar allí otra vez dormido
Dormido

Andar, andar, descalzo,  tanto andar
sobre sueños rotos.
Y hablar, hablar, no quiero solo hablar
como hacen los locos

Yo quiero estar allí otra vez contigo
Sentirme así otra vez tan protegido
Quisiera ya poder estar dormido
Dormido

Como el mar oculta su mayor tesoro
guardo yo en mi pecho lo que más adoro.
Y lo que más siento es no haber más sentido.
Todos mis intentos son tiempo perdido.
Dormido.



Escuela de Tristeza

Escuela de tristeza, aula de niños muertos
marcaron el principio de un final funesto.
Soldaditos de plomo, piezas de repuesto van.
Los altos ideales casi a ras de suelo están.

Y no sé, te juro que lo intento,
pero no, no puedo ya callar.

Por las venas del mundo fluyendo el veneno va,
y lo que era mentira luce ya por cierto.
Hagamos que no has visto, finge que estás muerto.
Cuanto más os conozco más quiero a mi perro.

Creo recordar que allí había un dios o algo que se llamaba amigo
Palabras que ya, madre o amigo, no sé qué querían decir.

Cállate, que estás mejor así.

Infancia recluida, juventud pasmada
Cogidos por los ojos vamos en manada.
Colirio de veneno y obediencia ciega.
Cogidos por los ojos el diablo nos lleva.

Y no sé. Te juro que lo intento,
pero es que hay recuerdos que no encuentro.

Desde que me cambiaron megas por cerebro
no he vuelto a ser capaz, no he vuelto a ser más bueno, no.
Recuerdo que tenía un corazón o un perno,
algo que se agitaba y se ponía tierno.

Creo recordar que allí había un dios o algo que se llamaba así.
Palabras que ya, madre o amigo,  no sé  qué querían decir.

¡Quieto donde estás!
¡No des un paso más!

Hagamos que no has visto, finge que estás muerto.
Cuanto más os conozco más quiero a mi perro.




Mondnacht
Es war, als hätt’ der Himmel
Die Erde still geküßt,
Daß sie im Blütenschimmer
Von ihm nun träumen müßt'.

Die Luft ging durch die Felder,
Die Ähren wogten sacht,
Es rauschten leis’ die Wälder,
So sternklar war die Nacht.

Und meine Seele spannte
Weit ihre Flügel aus,
Flog durch die stillen Lande,
Als flöge sie nach Haus.




ALEVÍN DE PLATA, ALEVÍN DE LUZ (2019)

 
Moriría

¡Si al menos la noche no fuera estrellada!
¡Si al menos el día no tuviera sol!
Si mis fuerzas no se hallaran aun atadas
al latente aliento de tu corazón,
moriría.

He visto esperanzas troceadas
sobre un lecho frío de papel,
sangre que quedó olvidada entre las ramas,
nieve roja ardiendo cerca de mis pies.

Tú ponme una vela
y yo una bala
a la noche pienso disparar.
Noche de estrellas acribillada
luz a luz como nuestro mirar.

Han venido a acariciarme esta mañana
las arañas de tu ausencia el corazón,
y he plantado una granada en la trinchera,
a esperar que en primavera brote un sol.

Estiraba un tiro su eco entre las ramas,
de salir de mi agujero fui incapaz,
y he  enterrado mi esperanza en la trinchera
a esperar que en primavera nazca paz.

Tú ponme una vela
y yo una bala
a la noche pienso disparar.
Noche de estrellas acribillada
luz a luz como nuestro mirar.

Moriría.




Alevín de plata, alevín de luz

Guardo viva la primera vez.
Todo guardo vivo entre cristal.
Tengo tu recuerdo atado,
escondido, que no lo puedan hallar.

Las luces se encendían
en frente del cuartel
y entre la niebla crecía,
alevín de luz, nuestro querer.

Conservo la cadena
guardo también la cruz,
y no me importa si pesan,
que me las dio mi alevín de luz.

Luz de mi pensamiento,
cruz de mi voluntad,
paz, que no encuentra sustento
desde que tu guerra ya no está.

Tengo tus labios vivos,
aleteando al hablar.
Cada palabra respiro,
que no se me muera, un día más.

Son palabras cazadas
al vuelo de un dolor.
Son alegrías calladas,
que suenan con un secreto son.

Alevín de plata, alevín de luz.

No temo ya a la tarde,
no le temo ya al sol,
no le temo al enemigo,
vamos juntos mi alevín y yo.

Luz de mi pensamiento,
cruz de mi voluntad,
paz, que no encuentra sustento
desde que tu guerra ya no está.




El galgo.

El galgo abandonado ya enflaquece.
Su trote esquivo terminó en cojera ayer.
Cambiaron pan por piedra los chavales
y trae por los solares su pardo deambular.
Entre amapolas y anís, el galgo.

El barro como hiedra por sus patas
asciende fiebre arriba
y apenas ya si ve.
Parece que la tierra codiciase
el jaspe lapidado, sin amo, de su piel.

La muerte lo acaricia y con su beso
la azul aurora lo despertará
donde los perros sueñan con sus huesos,
donde las piedras son siempre de pan.

¡Ah, el galgo!

Ni el  pan con  que  solían atraerlo
logra despertar ya su interés.
Sin fuerzas para el miedo no hace caso
de gritos ni cantazos que a  su paso
le vuelven los chavales a arrojar.

La muerte lo acaricia y con su beso
la azul aurora lo despertará
donde los perros sueñan con sus huesos,
donde  los niños siempre arrojan pan.

Entre amapolas y anís,
el galgo.




Mi dulce mal

Lanza sus pájaros al cielo el día.
Con su alegría van de mar a mar.
Es mucho pero de lo que me creía
este, mi mal.

Queridas sombras de mi infiel olvido,
trozos de luz que quisiera abrazar,
añicos de años que di por perdidos
cortan mi alma al recordar
un tiempo malherido
que no quiero matar.
Tiempo que me has traído
este, mi dulce mal.

La luna trae lo que me trajo el día.
Me duele el sueño y me duele velar.
¡Que todos saben lo que no sabía,
y no lo quise yo escuchar!

Me duele el sueño y me duele la vida.
Ojos y noche están de par en par.
A poco saben ya mis alegrías,
mis pesares pesan más.

Un tiempo malherido
que no quiero matar.
Tiempo que me has traído
este, mi dulce mal.

Mi dulce mal.

Lanza sus pájaros al cielo el día.
Con su alegría van de mar a mar.
Saben lo que yo no sabía
de mi mal.

Aviones muertos vuelven a sus nidos,
vienen cansados de tanto volar.
Y yo, con ser más y tener sentido,
no he podido descansar.


Marineros

Desperté
rodeado de miedo y busqué
salir de mi piel,
hacerme transparente,
huir, no ser.

Desperté deseando esconderme y hallé
tu mirar. Se hunde en mí tu mirar.
Iré donde tú vayas, capitán.

Vámonos tan lejos como deje el mar,
como marineros, sin saber nadar.

Desertar,
dejar esta guerra y marchar.
Que nos den por muertos.
Yo iré donde tu vayas, capitán.
Seguiré, seguiré,
más allá, tan lejos
como deje el mar,
como marineros, que saben rezar.

Y dirán, dirán, dirán,
 los que antes te ultrajaban:
¿Dónde están?

Quiero hacerme cielo
quiero hacerte mar.
Dame tu pañuelo
que lo voy a izar.





Der Panther
Im Jardin des Plantes, Paris
Sein Blick ist vom Vorübergehn der Stäbe
so müd geworden, daß er nichts mehr hält.
Ihm ist, als ob es tausend Stäbe gäbe
und hinter tausend Stäben keine Welt.

Der weiche Gang geschmeidig starker Schritte,
der sich im allerkleinsten Kreise dreht,
ist wie ein Tanz von Kraft um eine Mitte,
in der betäubt ein großer Wille steht.

Nur manchmal schiebt der Vorhang der Pupille
sich lautlos auf — . Dann geht ein Bild hinein,
geht durch der Glieder angespannte Stille —
und hört im Herzen auf zu sein.




Nada

Mi alma
pronto arrinconada,
entre un banco y una culpa ahogada.

Mi alma
siempre acorralada
entre mi pared y entre tu espada.

¡Qué futuro veo tan halagüeño!
¡Qué chaval tan majo y tan ri-
sueño que soy ya pequeño
y puedo volar,
sueño y resueño.

Siento
que llueve por dentro
y reverdeciendo está mi aliento.
Crece la ilusión cual hierba mala
en el corazón y hasta en la
nada
siempre esperanzada.
Luego la verdad se me abrazaba
y toda mi ilusión despedazaba
y todo lo que he sido ha sido nada.

¿No es este sol el que ayer
Midas de dulzura te adoró?
Y ahora no brilla igual.
No queda nada

Mi alma acantilada
presto se arrojaba
sobre los despojos que dejabas.

¡Qué tipo tan triste y negativo!
¡Y qué duro es a veces seguir vivo!
Siempre en un tiovivo,
hoy arriba, ayer, mañana en vilo.

¿No es este sol el que ayer
Midas de dulzura te abrazó
y ahora no brilla igual.
No queda nada

¿No es este sol el que ayer…?
Crece la ilusión cual mala hierba
en el corazón y hasta en la piedra.


Mi amiga Clara.

¿Dónde está esa risa ingenua que flotaba?
¿Dónde está aquella emoción si te miraba?

Curiosa asoma mi amiga Clara.
Aliento fresco de niña sana.
Tan bien vestida, tan educada.
Lo más moderno de Salamanca.

Mercedes blanco de madrugada.
Tu tren de vida me atropellaba.
Tan bien vestida, tan mal casada.
Más que una amiga, amiga Clara.

¿Dónde está la risa que en clase se escapaba?
¿Dónde está? Chispas de Moet en tu mirada.
Amiga Clara,
Siempre estarás en mí.




Sin vida
¿Adónde va tu vuelo a descansar?
Creí alcanzarlo y lo he perdido.
¿Adónde el sueño a hacerse vida va
mi anhelo a hacer su frágil nido?

Rompería
mi voz cansada y mi guitarra fría.
Cada día
sabía que al volver me encontraría
sin vida, mi vida.

¿Adónde va a esa mano a acariciar
el perro que a mí me mordía?
Y no sé adónde puedo ya mirar
que de llorar no me hartaría.

Rompería
mi voz cansada y mi guitarra herida.
Cada día
te vas y todo se vuelve a quedar
sin vida, mi vida.



POBRE Y PURO        (2022)


Bajo el agua

 

No lloraré, llevaré mi alma en silencio.

No lloraré, la procesión va por dentro.

Días y hielos caen sobre mí.

 

Me escaparé. Remaremos mar adentro.

Te llevaré donde se ahogaron los sueños. 

Diablo bueno, ábreme ya tu infierno.

 

Sueños descompuestos, fe de lo que fui.

Días ya muertos que no viví.  Van

 

Bajo el agua.

 

No lloraré, la procesión va por dentro.

Naufragaremos en un mar de silencio.

Sé que no estoy solo.

Sé que estás en mí.

Días  y cielos caen sobre mí. Van

Bajo el agua

 


Camarada Sol

 

Quiero recordar, como se merece

Lo de aquellos días, donde el polvo crece.

Sé que ahí están, pero desaparecen.

 

Quiero celebrar, como se merece

que hoy entre la lluvia se deslizan peces,

 y hay algo en mí, algo que se estremece.

 

Sol, camarada sol, compañera luna.

La vida está repartiendo su fortuna.

 

Quiero celebrar todo lo perdido, 

que hoy soñé la esencia de tu cuerpo herido.

Quiero imaginar, toda entretejida,

como ortiga y hiedra tu vida y mi vida.

 

Sol, camarada sol, compañera luna,

la lluvia está deshaciendo mis criaturas.

 

Sol, carita de sol, corazón de luna,

la muerte está sentada sobre mi cuna.

 

Sol, amarillo sol, congelada luna,

la muerte está sentada sobre mi cuna.

 

Camino del mar

Y en el viento tremolaban blancas velas

y en los ojos tiritaba un despertar.

Ya no pueden poner puertas ni fronteras

a las alas de la luz y la verdad.

 

Amigos que vais andando por las carreteras,

ánimos que caen como hojas en el vendaval,

no olvidéis qué fuimos, no olvidéis que estrellas

guardan el camino que conduce al mar.

 

Camino del mar no lleves armas ni banderas.

Camino del mar no lleves llaves ni ambición.

Todo hiere y cansa, todo muere y pesa.

Lleva, aunque sea triste, solo una canción.

 

Ya no tengo miedo, porque estoy más cerca.

Voy camino, camino del mar.

Ya no tengo miedo, porque estás más cerca.

Voy camino, camino del mar.

 

Si quieres, quédate a mirar

cómo el sol se ahoga en este mar.

Sueña, hoy, ayer, y siempre igual.

 

Oh tiempos, oh historia.

Si es sueño o si es memoria, 

no logro discernir con claridad.


Como hacen las hojas

 

¿Cómo puedes marchar dejándome perdido?

Salí tras de ti a buscar, pero tú ya te habías ido.

 

¿Cómo puedes marchar, dejándome tan triste?

Como la lluvia en el mar fue todo lo que me dijiste.

 

¿Cómo puedes cantar, cuando todo llora?

 

Hoy salí a pasear: los árboles hablaban

de sus cosas y noté que a mi paso se callaban.

 

 ¿Cómo puedes marchar habiéndome ya herido?

Como la lluvia en el mar, lo doy todo por perdido.

 

Quizás no quiera caminar más.

Quizás prefiera quedarme aquí, 

dejarme ir, como hacen las hojas.

 

 

Quizás no quiera caminar más.

Quizás prefiera quedarme aquí, 

dejarme ir, como hacen las hojas.



Estrellita negra

 

Ley, divina ley que me condena.

Reina de mi bien y de mi pena.

Dorado eslabón de mi cadena,

alguien me advirtió que no eras buena

 

Rey de ingenuos, rey, torre de arena.

Espada de miel, corcel de niebla.

Corona de sueños y canciones.

Trono de tristeza y desazones.

 

¡Luce allá tan bella

mi estrellita negra!

 

Ya mi corazón, envuelto en seda,

se columpia y late entre tu tela.

Tiovivo de muertos alazanes.

Corona de alegres alacranes.

 

Trampolín de luz

 y noche, tobogán 

de gloria y cruz. 

Tiovivo de alegrí-

a y luna  y tú,

mi vida es una pena.

 

 

Trampolín de luz             

Y noche, tobogán  

de pena. Sé que no eres buena

Tiovivo de tristes alazanes. 

Corona de alegres alacranes 

 

Sería maravilloso que algún día

tu vida acabase con la mía.

 

Trampolín de luz y noche inciertas

Me lanzaste a un mar de estrellas muertas.

 

Trampolín de luz             

y noche, tobogán  

de pena. Sé que no eres buena

 

Sería maravilloso que algún día

Tu vida acabase con la mía

 

¡Luce allá tan bella

mi estrellita muerta!


Frío

 

Voy a borrar 

media vida y escapar. 

Sueños, que sois tiempo perdido

Nunca me dais lo que pido.

 

Voy a vender 

lo que quede y a esconder-

lo  bajo el árbol junto al río 

donde lloro, bebo y vivo por ti.

¡Tengo tanto frío!

 

¿Dónde buscar 

lo que no voy a encontrar?

Fortuna, ¿dónde te has metido? 

Risa, dime dónde has ido.

 

¡Dónde van 

mis suspiros a escalar los altos muros de tu olvido!

Nunca me dais lo que pido. 

 Esta vez, al menos por esta vez … 

lo que busqué.           

 

¡Tengo tanto frío!

 ¡Ah, mis amigos

luna y disfraz ¡

¡Abrázame frío, acércate más!

 

 

Voy a dejar 

de pensar , voy a aprender.

 Voy a coger ramos de frío

para verlos florecer. 

 

Me verán arder

contento porque estás conmigo,

porque tú me has elegido esta vez. 

 


 Hoy vieron flotando un hombre

 

Anoche pasaba un hombre

Por el muelle que al Náutico da.

Llevaba traje de pobre.

Como un barco iba en su tempestad.

 

Bebía de su cartón. La niebla

Le daba un aire de capitán.

¡Borracho, ten la botella!

Lo acercamos al mar. ¡Ja, ja, ja!

 

Que no quise yo tirar la primera piedra

Para hacer aquel castillo de crueldad.

 

Hoy vieron flotando un hombre

Con la cara hacia el fondo del mar.

Llevaba en una botella 

Un mensaje que no he de olvidar.

 

Bebía de aquel cartón su niebla.

Reía como ríe un capitán.

¡Pirata, ten la botella!

¡Bebe más, bebe más, bebe más!

 

Ánima de plomo, corazón de piedra 

Para hacer otro castillo de crueldad.

 

¡Oh cielos! ¡Oh mar! ¡Oh niebla!

Que mi culpa no podéis tapar.

 

Hoy vieron flotando un hombre

Y hundiéndose mi alma está

Ni el mar con su enorme nombre

Mi vergüenza podría albergar.

 



 Pobre y puro

 

No hacía frío ni calor

No había luna, no había sol

No tenía hambre ni sed

Pero estaba lleno de…

De un no sé qué

 

Cielo, que me viste así

Quiero volver a estar allí

 

Luz y aliento, aquel mirar

Calladitos, sin hablar

Cambiaría mi existir

Por un poco de…

De aquel morir

 

Cielo, que me viste azul allí

Quiero volver a estar así

 

Ya me llevan a enterrar

Tierra adentro voy a estar

Alto y puro he de crecer

Para que  me puedas ver

 

Cielo, que me hiciste así

Quiero  volver a estar allí

 

Pobre y puro quiero ser

Pobre y puro, como ayer

Pobre y puro




Vendaval

 

Hoy los árboles bailaban como novios  de la brisa al son,

y al brindar rompían sus copas amarillas derramando el sol.

¡Tanto amor, tanta música y color

convertido en hojarasca

donde anidan noche y decepción!

 

Contemplando el estropicio de mi vida, como un criminal

vuelvo allí donde los hechos y deshechos tuvieron lugar.

Vendabal. ¿Cuánto bien o cuánto mal?

Convertido en hojarasca, donde luchan sueño y despertar.

 

Yo quisiera ser bendito, 

como el día del vendaval,

cuando fue tu nombre escrito

en mi corteza hasta sangrar.

 

Se emborrachan las serpientes con el verso de mi lamentar

Y da igual donde me esconda

La anaconda anida en mi pensar.

 

¿Qué hice mal?

¡Si yo era tan buen chaval!

Todo acaba en hojarasca 

Donde luchan mentira y verdad.

 

Yo quisiera ser bendito, 

como el día del vendaval,

cuando fue tu nombre escrito

en mi corteza hasta sangrar.

 

Hoy los chopos se abrazaban

como hermanos, rama en rama, y yo

no tenía aquella mano 

que en su mano mi calor prendió.

 

 

¡Tanto amor, tanta música y color

convertido en hojarasca, donde anidan noche y decepción!

 

Yo quisiera ser bendito, 

como el día del vendaval,

cuando fue mi nombre escrito

en tu corteza hasta sangrar.



ZAPATOS NUEVOS


Alegre colegial,

hoy tu alma va a estrenar 

zapatos nuevos.

Me trota el corazón

corriendo hacia tu altar 

de risa y cielo.

 

Se abre la mañana,

ríe el sol por la ventana:

¿Qué hay, pequeño?

 

Miras hacia arriba.

Ni una nube, golondrinas y vencejos.

 

 

Sonrisa de delfín,

hoy tu alma estrena al fin 

zapatos nuevos.

¡Ay si pudiera estar ya junto a mi altar de gracia y cielo!

 

Vuelas cuesta arriba

cantando la melodía de los buenos.

¡Qué ingenua alegría 

que me traen aquellos días de risa y cielo!

 

Llévame hacia aquel lugar

Donde estaba por brillar, pequeño.

Quiero huir, marcharme allá

Donde estaba aquel lugar de risa y cielo.

 

Porque estrenaba al fin mi alma.



EL MAPA DE LA HERIDA



A veces canto

 

No me late el corazón desde hace tiempo. 

Si intento respirar…

Ya no sé si vivo o solo me lo invento,

rompiéndome aún más

 

Quiero imaginar que no estoy en este lado.

Quiero despertar, pero estoy encadenado.

Y aun así a veces canto

Sí, a veces canto.

Yo no sé para qué tanto.

 

No me cabe ya más miedo en las pisadas,

cansadas de huir.

No me cabe ya más frío ni más nada.

¿Qué espada entró en mí?

 

No puedo nadar, tengo el corazón helado.

Quiero despertar y encontrarme en el pasado,

junto a ti, siempre, siempre allí.

Siempre junto a ti,

donde yo canto.

 

Sí, a veces canto.

Yo no sé para qué tanto 

llanto

 

Siempre junto a ti.


 

Camaleón

 

Tanto tiempo lleva hirviendo dentro de mí

tu aliento, que ya siento que tu espíritu está aquí.

 

Fuego lento,

tiempo al tiempo, vuelve a surgir

la noche en que te vi venir,

tu esencia, tu elixir.

 

¡Qué miserable es mi contento!

¡Qué triste modo de vivir!

Como el camaleón me sustento

con el aire que dejaste aquí.

Te olvidarás de mí.

 

Cerca del mar habito un templo.

Entre la fronda hay un jardín.

Tengo un castillo de recuerdos,

como naipes, con fotos de ti.

 

Te olvidarás de mí.

 

 

Cisnes

 

Puedes arrancar mis labios con tu beso,

puedes aspirar mi aliento hasta el final.

Yo quisiera desprenderme de mis huesos

y entregar mi nombre al mármol y al metal.

 

¡Si pudiera deshacerme de mi mismo!

¡Si pudieras desprenderme de mi piel!

¡Practicar ante el espejo el exorcismo 

que al abismo arroje el nombre de Miguel!

 

Se me caen ya los anillos de las manos,

se me viene el alma al suelo al suspirar.

Quiero ser como los cisnes, mis hermanos,

que volando llevan lejos su bondad.

 

Yo quisiera ser como ellos, cisnes buenos.

Sobre el lago de otras lágrimas nadar,

Y escribir sobre el silencio versos nuevos

que la nieve acoja en su seno y su paz.

 

Los que no encontraron sitio ni acomodo

rimaremos con el hielo y el cristal,

y seremos para siempre versos blancos

como cisnes que a lo lejos vuelan ya.

 

Se me caen ya los anillos de las manos,

se me viene el alma al suelo al suspirar..

Yo quisiera ir con los cisnes, mis hermanos,

lejos, a volar, volar

¡Lejos! ¡A volar, volar, volar…!

 

Danza de la muerte

 

¡Santa María de los risueños!

¡Llama encendida en el corazón!

No quiero bailar al son de la muerte y el dinero.

Yo prefiero la canción de los santos niños buenos.

 

¡Tantos caminos llevan al cielo…!

¡Tantos! Y en todos me perdí yo.

¡Si pudiera yo cantar como cantan mis hermanos!

¡Si pudiera yo tocar con el alma entre las manos!

 

Nunca aprendí a decir que no.

Siempre a probar me vi dispuesto.

Ya es tarde para cualquier decisión.

Mira a los cielos ¡cuántos pequeños!

Los angelitos velan los sueños.

Ahora me toca bailar.

Ya la muerte me ha hecho un gesto.

Vamos todos a bailar

¡Vámonos, que estamos muertos!

Todos muertos

 

Vamos todos a bailar,

meneando el esqueleto.

Vamos todos a bailar.

¡Vamos, niño!, ¡vamos, viejo!

 

Vamos todos a bailar,

meneando el esqueleto

Vamos todos a bailar

¡Vámos ya!, ¡que estamos muertos!

 

Todos muertos.


 

 

Héroe sin vocación

 

Avanzan decididos los pasos de la historia.

Sus huesos se levantan contra ti.

Y no queda ya posible escapatoria,

Que tu nombre está en la lista,

Yo lo vi.

 

Con las primeras luces lamiendo el pavimento,

Los últimos llegando a la estación.

¡Qué uniforme tan enorme, cuánto sueño

envolviendo tan pequeño corazón!

 

No llegarás jamás, mi pequeño soldado.

No llegarás jamás, héroe sin vocación.

 

Atrás queda la noche, vestida de victoria, 

las luces rojas de aquel bulevar,

labios tristes besando aún más tristes bocas.

Ten cuidado no te vayan a matar.

 

Maldita sea la patria, y maldito el juramento

Que puso una bandera entre tú y yo.

¡Cuánta gloria, cuánto orgullo y cuánto cuento!

De memoria nos sabemos la canción.

 

No volverás jamás, mi pequeño soldado.

No volverás jamás, héroe sin vocación.


 

 

 

Kalashnikov

 


Desertores de la vida,

fugitivos del dolor,

con un mapa de la herida

cerquita del corazón

 

Acercándose al infierno,

para entrar algo en calor.

Acogidos al eterno

don divino del alcohol.

 

Como si fuera ahora la primera vez

Cupido monta pronto su Kalashnikov

Como si fuera ahora…

 

Llegada la ocasión, 

levantaremos los brazos

cantando una canción,

melodía de balazos, y ya no,         

no pesan las palabras.

No, al aire el corazón.

No, no tengo ya palabras.

No, me estalla el corazón.

 

¡Que no se diga que no tienes arrestos!

¡Que no se diga que te falta valor!

¡Que no se diga que no estás dispuesto!

¡Que no se diga “eres un desertor”!

 

Llegada la ocasión 

levantaremos los brazos

mostrando el corazón

acribillado a balazos y ya no,

no pesan las palabras.

No, al aire el corazón.

No, Cupido apunta al alma

con su Kalashnikov

 

Si tu quisieras me iba con lo puesto,              

Cupido monta su Kalashnikov.

La cara al viento, a pecho descubierto.

Todas las balas a mi corazón.

Kalashnikov


 

La imagen del consuelo

 


A veces me fumo (puede) el cielo

y quisiera desaparecer.

Se me sale el alma al mundo,

que en el cuerpo no quiere crecer.

 

Se escapa al bosque,

se me va al río.

Con las arañas juega

y con el frío.

Duerme en el musgo,

sube a los nidos,

se aferra al mirlo y vuela.

¿No la ves?

 

No puede por fino el aire,

ni por hondo puede el ancho mar

detenerme y que no hable.

Cuando quiera me podré escapar:

 

Me echaré al monte,

bajaré al río.

Con las arañas jugaré

y el frío.

Treparé al árbol,

subiré al nido,

cogeré el ala fuerte,

¡y a volar!

 

Sin nada que me amarre,

ni miedo a no creer

que los muertos resucitan

y que los vivos también.

 

Hay veces que me confundo 

y que luego ya no sé volver.

Que este mundo es tan fecundo

y aún me queda mucho más por ver:

 

Subir al monte,

bajar al río.

Con las arañas jugar,

con el pez.

Trepar al árbol,

subir al nido,

coger el ala fuerte,

¡y no volver!

 

La imagen del consuelo

¡qué alta y graciosa es!

¡Qué lejos voy ya del suelo!

¡Y no paro de crecer!

 

La imagen del consuelo

¡qué alta y preciosa es!

¡Que los muertos resuciten,

y mi corazón también!


 

 

 

 


Lucanor

 

Lucanor,

si mi amor quedara con vida…

Lucanor,

mi señor,

sonrisa dormida

 

¡Que no sepas

que no sé ni adónde ni que día

se nos fue el arte por la herida!

 

Lucanor,

¿qué color me toca pintarte?

Lucanor,

¡qué mayor!

Me encanta mirarte

 

¡Que no sepa

que no sé ni cuándo ni a qué parte

se nos fue, igual que vino el arte!

 

Si no te tuviera yo, ¿qué haría?

Mi pequeño Lucanor,

ora luna y ora sol,

siempre la lía.

Si un día me faltaras ¿dónde iría?

Mi pequeño Lucanor,

mi tristeza se hunde siempre en tu alegría.

 

De mayor quisiera ser brisa,

Lucanor, creciendo deprisa.

 

Si no te tuviera, ¿yo qué haría?

Mi pequeño Lucanor,

ora luna y ora sol,

siempre la lía.

Si un día me faltaras ¿dónde iría?

Mi pequeño Lucanor,

la tristeza se hunde siempre en tu alegría.

Lucanor


 

 

Madre mar

 

Llevando el alma en ristre,

los ojos en pleamar.

Quiero ver, carita triste,

cómo rompes a soñar.

 

Ciencia de los azules 

luceros de algún bar.

Doctor con cátedra en las nubes

por si me quieres visitar.

De fuerza la camisa,

siempre nos sentó bien.

Bailando el vals en la cornisa

de algún lluvioso amanecer.

 

¡Como quisiera ser como era

niño libre y fiera!

Volver quisiera,

madre mar,

anhelo y vida nueva,

que te acaricia y te golpea.

 

Madre mar,

vida nueva,

llévame donde quieras.

Madre mar,

niño y fiera,

que te acaricia y te golpea.

 

Llévame donde quieras,

Madre mar,

vida nueva.

Madre mar,

vida nueva,

que te acaricia y te golpea.


 

 

 

No es mi guerra

 

¡Qué helada luz afila hoy las estrellas!

¿Quién la noche hace temblar?

¿Quién ha sacado brillo a las espuelas,

que a la luna asusta?

¿Quién la hace escapar?

¿Adónde, loca, va?

 

¿Quién ha plantado el opio en las escuelas?

¡Qué difícil despertar!

Y va sembrando el campo de banderas.

¡Qué difícil es el odio de arrancar!

Difícil de arrancar

 

No es mi guerra, capitán.

No es mi estrella.

 

¿Quién proclamó jardines de cuchillos?

¡Qué difícil respirar!

Y va cambiando manos por martillos.

¡Qué difícil es podernos abrazar!

 

Como si fuera ayer,

nada podemos ganar.

Como si fuera ayer,

solo sabemos perder.

No es mi guerra, coronel.

No es mi estrella

 

¿Quién convirtió mis tumbas en trincheras?

¡Cuántas ganas de luchar?

¿Quién va a mostrar colmillos, y quién muelas?

¿Quién la luna va esta noche a fusilar?

Y bajo el cielo van todos los muertos de ayer.

¡Que nos dejen en paz de una santísima vez!

 

No es mi guerra, capitán.

 

Como si fuera ayer,

nada podemos ganar.

¡Que nos dejen en paz de una santísima vez!

 

No es mi guerra, capitán

No es mi estrella, general

 

 

Palabras que deben morir

 

Ven, niño adorado,

las hadas se han cansado,

y entre la gente corriente 

se arrastra lo que más he amado.

 

Ven, niño valiente,

que quiso de repente

familia y fajo,

la casa y el trabajo.

La vida pesa y siempre tu debajo

 

sin respirar

¡Qué bien se está escondido!

Sin respirar.

¡Qué bien! Serás mi amigo.

 

Hay palabras que es mejor no oír.

 

Ven, bebé, a mi lado.

Tu guerra ha terminado.

Bebe, soldado.

Pezón envenenado 

de absenta y mala leche que te han dado.

 

Sin respirar.

¡Qué bien, que estás conmigo!

Sin rechistar.

¡Qué bien! Serás mi amigo.

 

Hay palabras que deben morir.

Llevadlas lejos.

¡Lejos!

Llevadlas lejos.

 

 


 

Salve

 

¡Salve, dulce sueño!

¿Qué me traes aquí?

¿Qué me das envuelto en blando viento?

¡Mi corazón, otra vez feliz!

 

Quédate aquí un momento.

No escapes más de mí,

ahora que he encontrado 

lo que quiero decir.

Quédate aquí un momento.

No escapes de mí.

 

¡Salve, dulce!

¡Salve, sueño!

 

Ya he llegado a ti,

¡y he tardado tanto!,

para conseguir 

humo y desencanto.

 

No sé qué hago aquí.

¡He esperado tanto!

No sé por qué siento

ni ya por qué canto.

 

Quédate aquí un momento.

No escapes más de mí,

ahora que he encontrado 

lo que quiero de ti.

Quédate aquí un momento.

No escapes de mí.

 

Y has llegado al fin.

¡Y has tardado tanto!

Para conseguir 

duelos y quebrantos.

 

No sé qué hago aquí.

¡He esperado tanto!

No sé por qué siento

ni ya por qué canto.

 


 

 

 

 

Sirena

 

Sirena, huir de este lugar

quisiera, hundir mi alma en el mar.

Sirena, oyendo tu canción,

atado al ancla el corazón.

 

Más negro y profundo 

que el miedo no es el mar.

Sirena, este mundo ¿qué nos da?

Se ha hundido.

¡Y qué más da!

 

Sirena, si pudiera yo

claro delfín, ser de ilusión,

hacerme armar por un marlính

dejar de amar por un arpón.

 

Nadaré aún más profundo.

Quizás logre alcanzar, 

sirena, ese mundo, donde estás.

 

Nadaré aún más profundo.

Quizás logre alcanzar, 

sirena, ese mundo. ¿Dónde estás?

 

Sirena tú, sirena yo

 

 

 

Vendrá la noche

 


Vendrá la noche a traerte el sol.

Vendrá a abrazarte con su calor.

A darte un beso en la frente, 

y que te olvides de la gente.

La noche va a venir a darte amor.

Vendrá contenta, con su canción   

 

Vendrá la noche 

a traerte la canción 

que desabroche 

despacio tu corazón.

Dulce noche,

mi amiga infinita.

Noche

de estrellas bonita.

Noche

mi amiga infinita.

A bajarte el lucero que tiembla en el cielo  

la noche vendrá a darte amor.

Vendrá contenta con su canción.

 

Vendrá la noche 

a traerte la canción 

que desabroche 

despacito el corazón.

 

Dulce noche (¿dónde estás?),

mi amiga infinita.

Noche.

¡Estás tan bonita!

 Noche,

ven pronto aquí, junto a mí. 

 

 Noche,

mi amiga infinita.

Noche

de estrellas bonita.

Noche

 

Noche,

mi amiga infinita

Noche

de estrellas bonita.

Noche

 

Abriré entre los sueños 

caminos pequeños 

que lleven a un mundo mejor.

 

A traerte el lucero 

que tiembla en el cielo 

la noche vendrá a darte amor.


 

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